El arte de la productividad libre de estrés

He tenido muchos intentos fallidos por organizar mi vida. Quizás rezagos de sico-rigidez y obsesivo-compulsividez que dice mi hermano que tengo -y que no le creo. El caso es que es una triste historia en la cual, en vez de administrar el tiempo de vida en el mundo viviente, me he gastado montones de fracciones de existencia tratando de ajustarme a algo que no ha funcionado.

Todo empezó un oscuro día que comencé una maestría en Ingeniería de Sistemas y Computación. Por supuesto, en aquel entonces apenas era un pollo de ingeniero, desarrollador, donde "el ambiente estaba controlado" y cumplía horarios fijos que empezaban a las 9 y terminaban a las 5. El profesor, que dirigía una de esas materias en las que se empieza a estructurar un tema de investigación, nos pasó un libro donde se enfatizaba en el tema del tiempo, de tener muy claro lo que se va a investigar, y otras banalidades que por cierto ahora me están jodiendo. Eso, sumando a las otras materias deliciosas de la maestría terminaron ocupando todo mi tiempo, quedando absolutamente nada para hacer lo que el resto de la normal humanidad hace.

De algún tiempo para atrás venía leyendo un blog al que llegué gracias a uno de los hobbies que más me ha quitado tiempo en los últimos dos años. Y por él llegué a un sistema, con libro (me lo leí), y muchos adeptos. Y claro, analicé todo, lo recreé en mi cabeza, me gustó y lo intenté: con software especializado, libreta y lapicero, inbox en mi maleta y en una caja de diskettes de 3.5'' que aún conservo, archivo de texto plano, notebook online, hoja de cálculo, y no se que más otras cosas que no recuerdo. Todos fracasaron después del arranque del momento, por mi falta de persistencia y falencias entre los diferentes sistemas de coleccionar tareas.

Quiero un sistema, uno que me de confianza para depositar todas mis tareas, pero que tampoco me abrume por la excesiva cantidad de listas de tareas con checkbox por marcar. Rendir tributo a mi hipotética sico-rigidez. Sacar provecho del tiempo y de la vida. Y lo intentaré otra vez, pero con algo que pueda llevar conmigo y sincronizar sin tanto esfuerzo. Ya veremos que resulta, cuando me vuelva a animar intentarlo.

Escritura

Escribiendo soy, en general, cuidadoso. Leo, miro redacción, que no salgan muletillas y cosas sin mucho sentido, y por supuesto ortografía. Sin embargo, desde hoy, y para algunas cosas que escribo voy a hacerlo a un solo chorro. Sin revisar (tanto). Como cuando escribía extensos e-mails para el año de 1999 con mi ciber-amiga chilena (que muy ingrata ella no me volvió a escribir y con quien prometimos conocernos en Machu Pichu, por ser equidistante en el camino Colombia - Chile) o cuando estaba en el mega curso de ortografía de vacaciones, un cabezaso monumental que se pegaron mis taitas para no tener que aguantarse a sus hijos caspas de 13 y 9 años en las calurosas tardes de Neiva.

Además, viendo otros blogs, he entendido que no se alcanza la fama escribiendo con tanto rigor -si es que lo que yo escribo alguna vez se podría llamar "con rigor", en serio, no me creo la gran chimba. Y no es que quiera alcanzar la fama. Tan solo tener una excusa para escribir y que algún gato me lea y que al menos piense: "pobre güevón".

Buenas noches.

Joyas en forma de cadenas de búsqueda

Utilizando Google en un computador prestado de la oficina, uno de los únicos sin dios ni ley (no administrados), me encontré unas joyitas cortesía de la función autocompletar de Internet Explorer, para el deleite de mis queridísimos lectores.


Nota: Que coman mierda los defensores de la privacidad. El trabajo a veces es aburrido, y esta es la papaya que no se puede dejar pasar en la vida :)

La primera y segunda joya están relacionadas con sitios que ofrecen servicios para grandes y chicos, como también una reconocidísima y con mucha autoridad revista colombiana.


La persona dueña de algunas de las cadenas de búsqueda de esta segunda joya estaba muy preocupada por la situación nacional, en especial en la Guajira, y por esto mismo también buscaba cómo escaparse a otro rincón del mundo.

¿Suenan las campanas? (de matrimonio)... y como siempre, tratando de educarse en informática.


¿Cómo se escribe recivo? Y parece que también estamos con ganas de jugar, claro que con esa cadena, cras bandicur, quizás Google no encuentre naa de naa..


¿Mario colitas?

...y sigue el tema de las acompañantes...¿solito un viernes?